Montañismo

TERCERA TORRE, TECHO DE LA PEDRIZA

Track disponible solicitándolo a info@sendasymontanas.com o en https://es.wikiloc.com/wikiloc/user.do?id=227132

El Circo Posterior de la Pedriza posee las cotas más altas de este macizo. De entre todas, destacan las Torres de la Pedriza. Son cuatro y que la más alta es la Tercera (2030 m.) empezando por el Oeste. Acercándonos desde este (collado de la Ventana), es la torre que se aprecia como más alta, se encuentra proxima a un gran bloque/aguja inclinado, que parece estar en equilibrio, a su izquierda tenemos “La Tercera” Torre, presenta una cara sur muy lisa e inclinada, y a la derecha la Cuarta Torre (que presenta dos cotas bien diferenciadas). Creo que en esta foto se ve bastante bien: Tercera Torre, bloque inclinado y Cuarta Torre (de izquierda a derecha). Para ascenderla es necesario realizar una corta trepada, no demasiado difícil (IIº grado).

Salimos de Cantocochino (1.030m.) en dirección norte/noreste cruzando por el clásico puente de madera el rio Manzanares, y en dirección norte discurrir el Cordel del Ortigal, dejando a mano derecha el arroyo de la Ventana. Sin abandonar este camino, a la altura de la base del Pájaro, se estrecha y acentúa su pendiente, y serpentea entre bloques y vegetación hasta desembocar en la zona de canchales de los Llanos (1.500 m.).
Remontamos estos canchales buscando los rincones más adecuados para transitar, con numerosos escalones y continuamos cada vez con mayor número de recovecos y zetas y en dirección claramente norte.

Este sendero nos deposita en el alto collado del Miradero (1.880 m.), límite septentrional de la Pedriza, y ya en el “cordel” de cumbres del Circo Posterior. A nuestra derecha (oeste) hay camino también claramente marcado que se encamina en leve y continuo ascenso hacía las moles de Las Torres.
El camino no alcanza a subir a sus cumbres, y transita por su vertiente norte dejando a la derecha los bloques cimeros, hasta que un pequeño collado se asoma a nuestra derecha formando brecha entre “La Tercera” y “Cuarta Torre”, abandonamos el camino principal para subirnos a esa brecha.
Una vez situados al este de la “Tercera Torre” una canal escalonada y bastante empinada apunta hacia su cumbre.

 

Trepamos por ella, por zonas de cierta dificultad que nos obliga a utilizar manos y realizar pasos de hasta IIº grado para llegar a su cumbre, que es la mayor altura de la Pedriza: 2.030 m. Fenomenales vistas en cualquier dirección.
Descenso por la misma canal. Extremar las precauciones. Volver el último tramo hasta el camino principal que traíamos (Senda Termes).
La Senda va sorteando obstáculos, bloques, y zonas rocosas con algunos pasos de equilibrio y alguna que otra trepada, hasta la base de la gigantesca y característica aguja de La Esfinge.

 

 

En este punto la zona se viene denominando ya “Callejón de las Abejas” y que siguiendo –dirección este/sureste- la tónica de camino rebuscado y poco evidente, la senda nos lleva hasta el Collado de la “U” (1.770 m.) Desde este collado si continuamos la Senda original Termes nos llevaría hasta el Collado de la Ventana, pero nuestra ruta, gira al oeste a la derecha buscando continuar por el Callejón de Las Abejas que dejando a la izquierda el Risco de Las Nieves primero e inmediatamente seguido el Cocodrilo desciende un poco bruscamente para perder altura con rapidez hasta desembocar en el fondo del barranco en el Arroyo de la Ventana (1.470 m.), lugar en el que una trocha nos permite enlazar con el ya clásico camino del Collado de la Ventana que viene de bajada y continuamos.

Desembocamos de nuevo tras varias zetas y zona de Pinar en el mismo Arroyo de la Ventana, que cruzamos por puente de madera que nos coloca en el ancho y cómodo Cordel del Ortigal y que nos lleva en suave descenso y sin desvíos hasta el aparcamiento de Cantocochino.
Se sugiere realizar la ruta en sentido contrario del descrito, esto es, realizando la subida por el Callejón de las Abejas, Cocodrilo, Collado de La U, Esfinge, Torres, y bajada por el Collado del Miradero. Esta opción es preferible ya que se gana en sensaciones de «ascensión» ya que las zonas más complicadas y empinadas se realizan de subida, dejando para la bajada el tramo menos técnico y escarpado.
La calificación como alpinismo es de «facil». Si se calificase como senderismo sería «solo expertos»